YA TIENE TÍTULO, "CHEMICAL BURN", ES EL FRANGMENTO DE "THE FIGHT CLUB" QUE SE GRABÓ PARA EL CURSO DE CINE. A PUNTO DE SALIR DEL HORNO, O MEJOR DICHO, DEL QUEMADOR. AL PRINCIPIO LA COSA PARECÍA NO TENER FORMA NI CONTINUIDAD, MUCHOS ERRORES Y OMISIONES, TROPIEZOS Y TRAMPAS TECNOLÓGICAS, PERO FINALMENTE HOY SE VIO MUCHO MEJOR, YA MUSICALIZADO Y DEPURADO. LO LOGRAMOS.
¿Qué hay de problemático en llevar nuestras películas al Norte Global? Hay algo que duele -y a veces no sabemos nombrar- cuando nuestras películas cruzan el océano para ser celebradas en vitrinas que no fueron hechas para nosotrxs. Nos aplauden, nos proyectan, nos premian... y sin embargo, algo se retuerce adentro. ¿Es alegría, orgullo, culpa, sospecha? ¿Por qué esa incomodidad, esa fisura entre el reconocimiento y la pertenencia? Quizás porque intuimos lo que Achille Mbembe ha puesto en palabras: el capitalismo tardocolonial ya no necesita colonizar territorios, le basta con capturar los significados. El cine del Sur se convierte así en mercancía simbólica. No por su potencia política, sino por su utilidad estética. Nos cuelgan como medallas de diversidad en sus pechos blancos, sin renunciar a sus privilegios racistas, clasistas, extractivistas. Nos aplauden con una mano mientras con la otra siguen firmando tratados de despojo. ¿Y nuestras historias? Curadas, recort...