Durante la postproduccion del documental "Fénix, la leyenda" sufrimos maltrato, explotacion, amenazas, estafa, obstruccion y engaños por parte de D-RAÍZ PRODUCCIONES, LUZ ELEANE OROPEZA CORREA (ELEANE OROPEZA), ANGÉLICA JOSEFINA RAMIREZ CARREON (ANGÉLICA J. RAMÍREZ), DEYANIRA COLIN PALOMARES (YANI COLIN) Y CARLOS ALBERTO CORTÉS (KOOT TUKUL)
CON EL APOYO DE BULMARO OSORNO DE PERIMETRO B
RESUMEN GENERAL DE HECHOS
Tras obtener el fondo de PROCINE, se inició la contratación del equipo de posproducción. Aunque propuse a ciertos colaboradores de confianza, las productoras incorporaron a su propio posproductor. Posteriormente, cuando se requirió la reedición del corte final, me pidieron que la realizara yo misma con el argumento de que no había tiempo para integrar a otro editor. Acepté bajo la premisa de que sería un trabajo remunerado; sin embargo, tras entregar la reedición en el plazo exigido, se me informó que no recibiría pago y que mi trabajo se consideraba una aportación a la película. Más tarde supe que PROCINE había condicionado el otorgamiento del fondo a esa reedición. Además, intentaron que firmara un contrato con fecha retroactiva en el que se establecía que yo donaba mi trabajo.
Durante la posproducción surgieron problemas presupuestales. A la compositora de la música original —requisito indispensable del fondo— se le ofreció un pago insuficiente, argumentando que ya no había recursos. Al revisar el presupuesto detecté inconsistencias y gastos desproporcionados, particularmente en los honorarios del posproductor, unico miembro del equipo que era cercano a las productoras. Cotizaciones externas confirmaron que esos costos eran significativamente más altos que los del mercado, mientras el proyecto permanecía sin música original.
En paralelo, me solicitaron triangular $81,000 pesos: debía recibir el dinero, repartirlo entre el equipo y conservar solo $6,000. Así lo hice. Posteriormente, cuando las confronte por la mala administracion de tiempo y dinero, y la sospecha de que estaban triangulando dinero con ayuda de su posproductor para sacar una tajada por fuera, amenzaron con declinar y devolver el dinero a PROCINE, para declinar el fondo, necesitaban que yo devolviera ese monto, lo cual no ocurrió. Después de una semana de negociaciones, se firmó un contrato de coproducción elaborado por una abogada —a quien tampoco se le pagó— que yo cumplí, pero cuyas cláusulas las productoras omitieron cuando no les resultaron convenientes, una conducta totalmente inaceptable en alguien que se dice "profesional".
A pesar de mis reiteradas solicitudes, nunca me entregaron para firma, contratos válidos para respaldar mi trabajo. Las versiones que enviaban indicaban que yo ya había cobrado dinero de algua otra persona o que donaba mis servicios. Mientras tanto, solicité sacar al coordinador de post y yo asumí la coordinación de posproducción , debian pagarme pero no lo hicieron, también exigí contratos y anticipos para el resto del equipo, que sí los recibió, gracias a la presión que ejerci durante las negociaciones.
También ocurrió una retención indebida del material de trabajo. Se me negó inicialmente el acceso al disco duro con el conformado necesario para continuar la corrección de color, lo que provocó retrasos. Intentaron sustituir la entrega física del material por una descarga en línea, procedimiento técnicamente inadecuado. Solo tras la intervención de la colorista logré recuperar el disco para clonarlo.
La acumulación de presión, —edición en tiempo récord sin pago, ya que me exigieron entregar el corte final en solo dos semanas posteriores al arranque de los procesos, la falta de contratos y conflictos, gritos, amenazas y obstruccion de actividades constantes— derivó en un colapso psicológico/emocional. Tras comunicar impulsivamente mi renuncia, recibí un audio con amenazas en el que se afirmaba que terminarían la película sin mí únicamente para cumplir con PROCINE pero que la iban a enlatar y no se iba a estrenar nunca. Ante esto, decidí reincorporarme para proteger la integridad de la obra. Continué supervisando y coordinando toda la posproducción sin contrato ni remuneración. Finalmente, una semana antes de la entrega, solicitaron a mi equipo entregarle a ELLAS los materiales para realizar los entregables fianles, a pesar de que nustro convenio indicaba que esta actividad la realizaria yo misma, finalmetne mi equipo les entrego todo a ellas para poder cobrar por los trabajos, excluyendome del proceso de finalizacion, no supe quien, ni como, ni cuando ni donde se termino la post, ni como quedó, ni donde esta mi pelicula terminada, es una violacion flagrante a la LFDA, luego además intentaron excluirme del proyecto enviandome un correo de "despido",como si yo fuera su empleada y no la creadroa de una obra cinematográfica, atropellando mis derechos como autora de la obra que fotografie, dirigí, edite y supervise en post.
Actualmente, no estoy autorizando la exhibición de mi película, PROCINE no me da ninguna respuesta auque han sido notificados de todo, y recibi amenazas de una posible demanda en mi contra.




