Hola. En diciembre pedí recomendaciones de abogados en derechos de autor y me sugirieron a Ana Luisa Espino. La contacté, le expliqué mi caso y me dijo que podía ayudarme. Me cotizó casi 30 mil pesos para “poner en orden” mi situación legal. Le transferí el dinero y, desde entonces, todo fueron pretextos: que por las fiestas, que estaba analizando el caso, que era fin de semana, que estaba enferma, que no había podido abrir el Drive con la información, etc.
Finalmente, ayer, después de 20 días, me envió unos supuestos contratos que parecían descargados de ChatGPT, completamente fuera de lo que le solicité y con cláusulas que me dejaban en una posición legal gravísima. En lugar de protegerme en mi conflicto de derechos de autor, esos documentos cedían el control y la propiedad a la productora, justo la parte con la que tengo el conflicto.
Cabe aclarar que se trata de una película que yo coproduje, fotografié, dirigí, edité y coordiné en postproducción, sin recibir ni un solo peso por casi tres años de trabajo.
Cuando le reclamé que habían pasado 20 días sin que hiciera nada, me envió esos contratos mal hechos, se ofendió, se negó a devolverme el dinero y dejó de responder mis mensajes.
Ana Luisa Espino me estafó.
No la recomienden. Se presenta como abogada de derechos de autor, pero toma casos que le quedan grandes, cobra caro y no resuelve nada; únicamente da largas.
La contraté y le entregué toda la información desde el 23 de diciembre. Liquidé el pago el 31 de diciembre para la elaboración de tres contratos. Anoche, después de escucharme visiblemente molesta, me envió unos documentos mal hechos a las 10:30 de la noche. Tardó 20 días en “revisar” mi caso para entregar un contrato que, más bien, parecía diseñado para beneficiar a la productora abusiva con la que, desafortunadamente, realicé una película con fondos de PROCINE.
Y todavía me pidió el VoBo.
No sé si reír o llorar.
Ana Luisa Espino: pésima “abogada”, completamente irresponsable y omisa.


